Follow TarijaLibre on Twitter

Exageraciones y combustible escrito por los medios de comunicacion

Publicado por tarijalibre on Nov 26th, 2007 y clasificado en Asamblea Constituyente. Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada a travs de la RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta, o trackback a esta entrada

Lo ocurrido en Sucre (aprobación mañosa de la Nueva Constitución de Bolivia) es una mancha negra que este gobierno se arriesga a lucir desde ayer. Una absurda oposición -que se opone a todo- y un gobierno que cada vez se vuelve más autoritario se arriesgan a incendiar el país por enésima vez en nuestra historia. ¿Cuál debe ser el papel de cada ciudadano, comunicador, trabajador boliviano? Estoy seguro que echarle más combustible a esta pira no es lo mejor; entonces, ¿por qué algunos ‘miedos de incomunicación’ como El Deber (ED) de Santa Cruz insisten en incendiar al país con sus artículos? Es algo que me cuesta comprender.
Este artículo (el de la foto) fue extraído de la edición del día de ayer, nótese el incendiario titular. No es mi intención defender la manera artera como la Asamblea Constituyente aprobó una bastarda constitución sino la de poner alerta a todas esas personas que pueden ser víctimas de un terrorismo mediático -que definitivamente no necesitamos en estos momentos- en Bolivia.
El artículo que pongo a su consideración tiene secciones resaltadas en tres colores que agrupan los tres temas fundamentales que considero dignos de análisis. El color rojo lo usé para resaltar la abierta posición antioficialista del periódico ED. Algunas partes tienen puntos de coincidencia entre las demás y las dejo a su criterio. Es muy interesante notar que cualquier posición que no sea concurrente con la oposición tenga que -necesariamente- ser considerada ‘masista’ o ‘paceña’, o ‘alteña’, etc., dejando, sin querer ser repetitivo, el saborcito regionalista a los que problemas menos coyunturales nos tienen acostumbrados estos ’señores periodistas’.
Con amarillo resalté las frases que desnudan la falta de concordancia entre el artículo y la verdadera intencionalidad de la noticia. ¿Es acerca de la aprobación apresurada de la nueva constitución que hubieron disturbios, o es acaso en favor a la capitalización (léase también autonomía de manera tácita)? El título nos advierte de un tema muy distinto al tratado en el artículo (ya que aparentemente ningún ‘comunicador’ estaba dentro del recinto para dar fe de lo que se estaba decidiendo; y sin embargo, los ‘periodistas’ de ED lo saben con bastante precisión. Me pregunto quién es el informante y si es este fiable). Pero la ‘defensa de la capitalidad’ parece ir más lejos porque a los de ED les parece enfurecer la idea de que los representantes paceños hubieran podido hacer ‘rendir’ a los representantes chuquisaqueños (que son constantemente intercambiados con sucrenses), cuyas acciones, además pueden ser catalogadas como heroicas y patrióticas y poco menos que valerosas (casi tan valerosas como la de los cocaleros(!?)). Y a pesar de que la capitalidad se hubiese convertido en un clamor, las palabras que la gente gritaba no parecen haber sido consecuentes con esa idea: ‘Evo asesino’, ‘Justicia’, que son reproducidas sin ningún temor por ED. Pero lo más indignante, y peligrosamente inflamable es que se reproduzca lo que una turba informe y al borde del paroxismo grite: ‘Calma compañeros, no somos asesinos, no somos paceños’. Mientras [ED] se olvida como si tal cosa de Jimmy Quispe.
Finalmente, en azul, las exageraciones de ED para describir una ‘pequeña Termópolis’ en Sucre (!?). Si algún lector extranjero recurriera a este pasquín para informarse estoy seguro de que estaría más que sorprendido por semejante comparación. Eso es mentir deliberadamente a la población, a la gente que lee este periódico (sea cual fuere su calidad), y sobre todo un país que, aparentemente, no necesita de más combustible para inflamarse solo.
Notas adicionales -en la misma edición- del periódico hacen poco por aclarar esas imprecisiones y, más aún, ahondan las diferencias cuando le permiten a líderes políticos deslegitimizados (como Tuto Quiroga o cívicos) hacer de este periódico una tribuna libre donde descargar sus injurias opositoras (a todo y a todos).
Lo único rescatable es la opinión del señor Molina en otro artículo cuya publicación (sin censura) merece ser aplaudida.
A ED se le olvidó que es una parte constituyente del poder de la comunicación. Se olvidó que como tal merece ser responsable, pero sobre todo objetivo y ecuánime. Se olvidó que sus palabras son más fuertes que cualquier bala. ED se olvidó que en estos tiempos, donde la comunicación y la información se están convirtiendo en valiosos componentes de un estado, no pueden ni deber ser usados destilando la bilis del escritor, director o dueño del medio en cuestión sino que deben reflejar la verdad de los hechos, que no es la verdad del ojo que mira sino la verdad del ojo que relata, sin adornos de cronista deportivo, lo que pasa en eventos tan trascendentales como la Asamblea Constituyente y olvidarse de que está sentado en frente de una butaca mirando hacia la fosa de un circo inexistente.

Medios de Incomunicacion

Etiquetas: ,

Articulos Relacionados

Deje una contestacin

*
Publicidad Disponible-250x250

FACEBOOK

FACEBOOK

TWITER

MY SPACE