El Gobierno y los ejecutivos de la empresa suiza Glencore se reunirán este miércoles para definir los detalles y aclarar las dudas que quedaron luego del proceso de nacionalización de la metalúrgica Vinto.
“Lo que se quiere es liquidar el negocio con Glencore y establecer nuevas reglas de juego si es que quieren seguir trabajando en Bolivia”, dijo el viceministro de Minería, Pedro Mariovo.
La autoridad indicó que existen muchos temas pendientes que tratar con la empresa, ex administradora de Vinto, como la comercialización de lingotes de estaño y la entrega definitiva de la metalúrgica, entre algunos.
Mariovo señaló que la intención del Gobierno es definir nuevas reglas para el relacionamiento con la empresa suiza, tomando en cuenta que la compañía participa aún en la comercialización del estaño fundido.
La reunión, dijo el Viceministro, será dirigida directamente por el ministro de Minería, Luís Alberto Echazú.
El 9 de febrero, el Gobierno a través de un decreto nacionalizó la fundidora Vinto, ubicada en la ciudad de Oruro, y tomó posesión de sus instalaciones haciéndose cargo a partir de esa fecha de la comercialización de estaño para lo cual convocó a licitaciones.
La decisión del Ejecutivo causó la reacción de la suiza Glencore, la misma que a través de un comunicado anunció que “se reserva el derecho y el de sus subsidiarias de tomar todas las medidas necesarias para proteger sus intereses”.
En esa oportunidad la empresa demandó al Gobierno el pago de una indemnización, que le fue rechazada, y advirtió que incluso podría plantear un arbitraje internacional.
Más adelante, el 13 de septiembre Glencore obstaculizó la comercialización de 2.500 toneladas del estaño, según denuncia del ministro Echazú, porque “espantó” a los posibles compradores con advertencias de embargar el mineral porque según la empresa era de su propiedad.
Maf/Dgav ABI
